martes, 19 de abril de 2011

Me and Miss Jones

Con medio mundo, por no decir el mundo entero, rendido a sus pies, incesantes apariciones como modelo de estilo a seguir (que manía cada cual tiene su personalidad al vestir, si tienes que imitarla mal vamos).
Versace ha hecho de ella su último fichaje galáctico, cumpliendo con el fetiche rubio de la marca.
Objeto de deseo de cualquier editor de revista y un largo etcétera.
Pero a mi... fan aférrima de la serie que la ha convertido en seudo sex symbol (término vintage) me deja fría. Ni siquiera le envidio por haber sido la señora Draper, porque de Draper mejor ser amante. 
No, no es mi favorita. 
Reconozco su impecable belleza, esa delicada feminidad, sus cualidades como modelo y puede ser que tanta "perfección" no me trasmita nada.   
Su última aparición editorial me gusta por su aspecto alejado de la estética explotada de los 60's y porque no parece tan ella.

W Magazine May 2011 
by Lynn Hirschberg
Photographs by Craig McDean
Styled by Lori Goldstei.
Aunque el reportaje esté bajo el titulo de The Devil In Miss Jones, yo no pillo la metáfora, debe ser un infierno gélido. Y parece que la etiqueta tan original de Mad Sexy no será fácil de quitar. 



1 comentario:

  1. A mi tampoco me dice nada, vamos que me deja super frio...que fuerte tia, jejeje

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